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Intimidación
Según el Consejo Nacional para la Prevención del Crimen (NCPC, por sus siglas en inglés), el 74% de los niños de entre 8 y 11 años informan que en sus escuelas se produce intimidación. Cada año, 160,000 niños y jóvenes no asisten a clase a causa de la intimidación. Entre un 15% y un 25% de los estudiantes son víctimas de intimidación, y entre un 15% y un 20% de los estudiantes informan que intimidan a otros. (Melton et ál., 1998; Nansel et ál., 2001)
Existen varios motivos por los cuales los niños o los adolescentes intimidan a otros. A veces se meten con los niños porque necesitan una víctima, alguien que parezca más débil emocional o físicamente, o que de algún modo actúe o se vea diferente. A menudo es una forma de sentirse más importante, popular o al mando. Algunas veces, los niños atormentan a otros porque ésa es la forma en que se los ha tratado a ellos. Pueden pensar que su conducta es normal porque en sus familias se grita, se dan alaridos y se menosprecian unos a otros.
Los adultos pueden ayudar si hablan sobre lo que sucede y toman en serio la situación. Algunos indicios de que una persona joven podría ser víctima de intimidación son los siguientes:
- Alejamiento;
- Calificaciones en descenso;
- Ropa rasgada;
- Pérdida de amistades;
- Tendencia a evitar la escuela y otras actividades;
- Moretones; y
- Necesidad de dinero o de insumos adicionales.